Proponen homenaje a Norma Merlo, la actriz predilecta del teatro y cine nacional

Cuenta con 60 años de trayectoria sobre las tablas, de los cuales 45 fueron en Bolivia. Norma Merlo es la actriz argentina predilecta del cine y teatro nacional, quien llegó al país en mayo de 1975 junto al cineasta Pedro Susz, su esposo. Recibió la máxima condecoración boliviana con la Medalla al Mérito Cultural en 2004 y fue distinguida con el premio Semilla del Cine Boliviano en 2012 por la Cinemateca Boliviana —fue una de las impulsoras fundamentales para su construcción—, entre otros reconocimientos.

Norma Merlo.

En 2004, Carlos Mesa, como presidente de Bolivia, otorgó la medalla al Mérito Cultural a Norma Merlo. En la foto, los amigos Carlos, Norma y Pedro Susz Kohl en la premier de la película «Averno» de Marcos Loayza.
Hoy, la amada Merlo, a sus 86 años; se encuentra delicada de salud y ante la imposibilidad de verla y abrazarla, debido a la pandemia, miembros del sector cultural y artístico le expresan su cariño, agradecimiento y admiración por su entrega al arte a través de mensajes que son publicados en un grupo de Facebook denominado Amamos tanto a Norma Merlo.

Fotografías en blanco y negro, videos, recortes de periódicos y largos textos dedicados a Norma inundaron el grupo, que cuenta con más de 300 integrantes, y que además tomó un nuevo objetivo: homenajear a la destacada actriz. Como colectivo de artistas, ya se pusieron en marcha para gestionar este nuevo reconocimiento y que, en lo posible, sea realizado pronto.

«Agnus Dei» (John Pielmeier). Obra dirigida por Ninón Dávalos para el Taller Nacional de Teatro. Se presentó en el Palacio Chico. Foto: Yolanda, archivo Mabel Franco.

Marcos Loayza, Mela Márquez, Gory Patiño, Mario Castro, Luis Bredow, Luis Rico y Pati García, entre otras figuras del quehacer cultural, son parte de este proyecto que es liderado por la actriz de teatro Marta Monzón y Mabel Franco, jefa de la Unidad de Espacios Escénicos Municipales de la Alcaldía de La Paz.

“Tu voz dulce está grabada en cada pliegue de telón, en cada pedacito que hiciste escenario, en cada vestuario que danzó tu piel. Recordaré siempre tus bolsitas de té en la cartera; tu memoria infalible y amor a los libretos; tu caminar sereno; tu felicidad con cara blanca bajo el negro sombrero y bastón; tu poderosa sonrisa al teatro dándole un enorme ‘sí quiero’; el teatro sintiéndote a través de cada aplauso; tu impaciencia ante la vida, tu paciencia contigo misma. Te queremos muchísimo, Norma. Gracias por tanto, nos haz regalado siempre lo mejor de ti”, escribió Eliana Navarro.

Foto: Tony Suárez Weise

«Hola Norma, la foto es en la Alianza Francesa cuando estaba en la Pichincha, finales de los 80. Seguido nos visitabas trayendo los afiches con la programación de la Cinemateca y agradable conversación. ¿Te acuerdas? te animaste a dirigir una obra con el elenco de la AF, mezcla de buenos actores y otros aficionados (como yo), hasta te hicimos renegar en la gira que hicimos. Así tuve el gusto de conocerte, con tus tres amores: Pedro, el teatro y la Cinemateca. Admiro tu fuerza y deseo que te recuperes pronto», publicó en el grupo AidaLuz Marín junto a una foto antigua.

La activista María Galindo, de Mujeres Creando, dedicó un espacio de su programa, ayer, a Norma. Contó anécdotas, recordó gratos momentos y también destacó el impecable trabajo y, sobre todo, la calidad humana de Merlo.

«Te estás apagando como se apaga una velita, poquito a poco, lentamente. Hace mucho tiempo que has empezado a consumirte y no sé cuántos días más en este mundo te quedan. Te amo Norma, te quiero mucho. Te agradezco el cariño, la amistad y el amor que me has dado. Eres un ser humano increíble. (…). Estoy absolutamente convencida de que eres una de las actrices del teatro boliviano más grande que hemos tenido que cuando tú entrabas en escena era otra cosa. Creabas magia, transmitías sentimiento como nadie Norma, sin arrogancias, sin mezquindades, con mucha humildad; una humildad que yo he visto y he tocado», manifestó Galindo emocionada.

René Hohenstein escribió: «Busqué en mis archivos una foto contigo Norma y no tengo ninguna. Hemos compartido en Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, pero en esos tiempos no teníamos celulares con cámaras… Recuerdo que charlábamos mucho sobre Buenos Aires y claro sobre teatro. Recuerdo que te conté una anécdota que tuvimos sobre un encuentro que tuve con Alejandra Boero y Sandra Peña y no parabas de reírte. La próxima vez que te vea quiero volver a oír tu risa».

«Conocí más de cerca a Normita cuando estábamos produciendo la novela radio pasión en ATB hace 25 años, gran interpretación, una actriz impresionante. Claro que la había visto muchas veces en la antigua instalación de la Cinemateca Boliviana porque era una fanática asidua asistente y ella siempre me daba Nota Crítica que era una revista que me encantaba y ahí nació mi pasión por el cine y luego la campaña del ladrillo para la construcción de la nueva Cinemateca que inspiró mi tesis de la universidad. Gracia Normita porque eres una magnífica persona y una gran actriz. Te amamos», escribió Viviana Saavedra.

Mensajes similares fueron —y continúan siendo— expresados por otros colegas y amigos, unos enfatizando en la amistad y capacidad histriónica para interpretar los papeles más inverosímiles y difíciles de obras en diversos géneros, otros agradeciendo sus enseñanzas y experiencia que les permitió crecer profesionalmente.

Norma Merlo.
Norma Merlo nació en Argentina, en 1934. Inició su carrera artística en 1960, realizando obras teatrales y actividades televisivas. Asistió a la escuela  Nuevo Teatro  de Buenos Aires, dirigida por Pedro Asquini y Alejandra Boero. Alrededor de 1974 formó parte de una comunidad de teatro integrada por Bruno Bert y otros, entre quienes estaba Pedro Susz.

Lentos y seguros. Amigos y compañeros. Un día los ví y los perseguí sólo para contemplar sus silencios, sus conversaciones a distancia, serenos, calmados, tomando sol o cielo nublado. Una tarde de sábado en la Abaroa (La Paz). Nunca me vieron, no me dejé ver. Me senté lejos para contemplar a semejantes de la ciudad. La foto simplemente se llama Pedro y Norma. Foto: Lucía Camerati
Su incursión en cine se inició en 1977 con el cortometraje de Pedro Susz, El piso 24, a ella siguieron varias cintas, siendo las más conocidas Amargo Mar (1984), Cuestión de fe (1994), El día que murió el silencio (1997) y La ciega (1979), además de la serie La entrega (2019).

“En mi país no hubiera tenido la oportunidad (de efectuar) las cosas que hice. Trabajé con muchos directores que siempre me han dado papeles protagónicos (en el teatro) y el cine hice un papel importante en la película de ‘El día que murió el silencio’ y otros”, dijo Merlo en una entrevista realizada por Erbol Digital en 2012, cuando recibió el premio Semilla del Cine Boliviano.