Datura Stramonium  o una higuera para llegar al Infierno

Primer premio en la Convocatoria de Otoño – Poesía Desde Acá

por Antonella Paltrinieri Fissore 

 

Perdida mi voz en algún lugar

hechos ya los nudos en las cuerdas donde posaré mis pies,

lista para el descenso

perdida de mí a las puertas de Xibalbá.

 

Territorio donde no entra el sol

donde todo está oculto 

donde ningún agua puede beberse

donde reinan los hermanos de Xapaná.

 

Perdida en viaje

extinta mi voz,

mi casa ya no es hogar,

la fiebre abre el umbral donde irrumpe un camino otro

revuelto el cuerpo

secos los pulmones

ciego el toro frente al sol.

 

Desciendo en la selección precisa de lo que no puede quedarse

persisto en la limpieza de lo profundamente renegrido,

mi rostro cubierto en su imperfecta verdad,

con los riñones fríos ocluyo todo sonido de mi voz durante días

hasta llegar al tegumento de mí corazón entristecido.

 

Iré,

pues no reniego de mis egguns,

de mi cuero verde

de este morir y renacer fuera de todo tiempo

de ser esta higuera florecida golpeando las manos a las puertas del infierno.

Recupero con premura

y otras veces lentamente

el hilo que desovillé hasta la puerta de tus ojos,

lo ovillo como una Ariadna en reversa

lacerada la carne del amor con la hendidura de la palabra

con el punzón del olvido que es tan largo.

 

Ahora,

en este palacio sin ventanas para asomarse

en este laberinto de algas resbalosas

recupero el hilo que trenzamos a cuatro manos

y dos vidas

y lo ovillo.

 

Ocupa la casa entera y el patio de la vecina

ocupa la memoria completa el día en que menos lo espero

pero sigo ovillando y trayendo a mis manos lo que me pertenece,

algo así como un corazón páramo

un pájaro herido a aguja

la ceguera de una flor naciente

un poco de quién yo era y un poco quien seré nunca.

 

Algo murió y le doy entierro

suda la corona bajo la luz un bufido de adiós,

qué amargo y qué hermoso es el silencio.

 

Todavía no me decido a ser la piel del mar

viajo subterránea con los ojos cerrados a donde me lleve la corriente

a veces siniestra

a la luz descubierta en la rigurosidad de este hambre

nunca nada del todo suficiente,

tierna de la ternura más sentida e incendiaria

capaz de correr aun habiendo sido privada de corazón

con las vísceras como flores divinas y brillantes entre las manos

quizás ya soy en lo deforme de mi espejismo mucho más que piel

y mucho más que mar

y mucho más que un yo.

Antonella Paltrinieri Fissore nació en 1989 y vive actualmente en Córdoba, República Argentina. Licenciada en Letras Modernas y Técnica Correctora Literaria, trabaja como Profesora de Lengua y Literatura y Preceptora. En el 2014
obtuvo su primera mención en el IV Concurso Nacional de Poesía: “Taller Latinoamericano de Poesía Fundación Pablo Neruda”, otorgada por la FFyH (UNC) y la FPN de Chile. Algunos de sus trabajos han sido publicados en formato
de antología, plaquetas, fanzines, revistas digitales, cancioneros, etc. en Argentina, Chile, México y España. En los últimos años ha participado activamente en diversos espacios de la poesía cordobesa: desde la Feria del Libro Provincial hasta festivales, ciclos y tertulias. Hoy incursiona en nuevas formas de vivir el arte mixturando poesía, danza y performance.