LA VIDA PRIMA una reseña de Catalina Boccardo

La vida prima (Silvia Pailhé)

Un amor colectivo, el eros que permitió el origen de nuestro planeta, es re-creado con seres casi amorfos. Un imaginario para coletear en la viscosidad del sueño.

Con mente híbrida, la poeta testimonia aquellos días del vuelo aparatoso de una Meganeura, ahora crucificada en una vitrina, o sea, institucionalizada para el saber de distintas generaciones humanas. Y, si bien, los museos no muestran la vida si no que petrifican la muerte, esta enorme libélula observa las dinámicas sociales detrás de un vidrio mientras aprende.

 Necesito un Smaetphone. ¡Necesito un Smartpone!

¡Si alguien pudiera escucharme en este Museo de Muertos!

 La lengua implica una metamorfosis, al menos para quienes pueden maniobrar esa imbricación. Un glosario tecnológico o científico, se convierten en material poético mientras se desandan sus conceptos en un viaje estrambótico.

Y si más cloros y sodios se acercan

la agregación será tal que el sólido

crecerá en más y en más hasta formar

un cristal colosal de cuidada geometría.

 

Pero bastan

unas gotas de agua

                                para deshacerlo todo.

 Una escritura de síntesis en espacios que se abren en el recorrido de las hojas, condensa tantas cuestiones. Leemos desde la angustia y el humor al mismo tiempo, sobre una mujer que cae en la cuenta de ser un fósil con experiencia. O ese alegato “político” de la esclavitud  de los cloroplastos de Pulmones, la fotosíntesis a la que estarían obligados.

También hay parodia en el capítulo de las Creaciones, las que Pailhé traduce como células pegoteadas, mazacotes por los siglos de los siglos.

La evolución se asemeja al calidoscopio biológico de animales y minerales sin los que, paradójicamente, no podríamos haber llegado al punto de la articulación del habla en la cultura.

Y la autora, quien no caerá nunca en intelectualismos y construye imágenes con soltura, termina por sugerir que estamos atrapados en una Pokebola.  Porque a pesar de cualquier absurdo existencial, de lo insondable de cada cosa situada en el mundo, se siguen buscando las palabras que las nombren.

 

Catalina Boccardo, abril del 2022.

(Poeta. Abogada de formación interdisciplinaria. Fue invitada a encuentros, festivales y ciclos de poesía. Colabora en blogs de difusión de poetas. Publicó los libros de poemas El Jardín Santo, Territorios, Collage, Formosa,  El Viaje y el Ombligo, El Pico de los Pájaros, Bailar y varios cuadernos de poesía. En la actualidad continúa trabajando en proyectos de escritura, tanto de poesía como otros géneros literarios.)